Conociendo a los gigantes de África

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En pleno anochecer, aparece una bestia a paso lento y pesado. Huele, inhala, busca algo. Es uno de los animales más grandes del planeta y está en una misión sorprendente.

El rinoceronte negro se está embarcando en un viaje nocturno, en busca de otros de su especie con los cuales socializar, aparearse y compartir momentos nunca antes vistos. Son momentos cargados de ternura.

África, un punto de referencia

A pesar de su gran tamaño, muchos de los hábitos de los rinocerontes y de los elefantes han pasado desapercibidos ante los ojos humanos y apenas comienzan a descubrirlos.

El peso de las tres variedades de elefantes cubre un rango que va desde un promedio de 5,5 toneladas, en el caso de los machos africanos, hasta 2,7 toneladas, en el de las hembras.

Las cinco especies de rinocerontes, por su parte, pueden llegar a medir más de 3,5 toneladas.

Su tamaño hace que sean relativamente fáciles de detectar y un blanco fácil para los cazadores furtivos, que los siguen atraídos por el marfil de los colmillos de los elefantes y por los cuernos de los rinocerontes.

Han sido objeto de numerosos estudios científicos, tanto en su hábitat como en parques naturales y zoológicos.

Pero su naturaleza y su comportamiento continúan siendo un misterio por descubrir.
Por ejemplo, solo en 2010 se confirmó que hay dos especies de elefante africano: el de matorral y el del bosque.

El mismo año, un grupo de científicos generó polémica al sugerir que los rinocerontes blancos y los del norte son tan diferentes en apariencia y genética a los del sur, que deberían clasificarse como especies independientes, resultando en un total de seis especies de rinocerontes.

Cuerpos enormes

Recientemente, se ha descubierto más sobre cómo ‘funcionan’ estos animales.
Los científicos empiezan a entender por qué los elefantes tienen una capa fina de vello corporal, en vez del grueso pelaje de la mayoría de los mamíferos.

La respuesta es que la escasez de vello les ayuda a regular su temperatura corporal, según un estudio publicado en PLoS One, en octubre.
El gran volumen corporal de estos paquidermos hace que le

s sea difícil mantenerse frescos, sobre todo en el calor intenso de África.

Sus pelos delgados les ayudan a lidiar con el calor, a mejorar en al menos un 5% su capacidad de refrescarse, y hasta en un 20% cuando la velocidad del viento es baja, es decir, cuando más lo necesitan.

Mentes sofisticadas

Pero lo que más intriga de estos animales es la sutileza de su comportamiento, en parte porque es poco conocida.

Los elefantes africanos de sabana tienen personalidades individuales y distintas.
En septiembre, científicos demostraron cómo los elefantes en cautiverio revelan cuatro tipos de personalidad distintas.

Pueden ser temerosos, alegres, agresivos o eficaces, (los últimos son los que logran conseguir lo que quieren mediante el control de otros elefantes).

En el mismo mes, los investigadores encontraron que las personalidades de seis rinocerontes blancos del norte en vía de extinción, resguardados en un zoológico en la República Checa, afectaban significativamente su comportamiento al mezclarse con otros grupos.

Cuando la hembra más vieja -y la única nacida en su hábitat- se retiró, las demás empezaron a pelear y a jugar con más frecuencia, revelando una jerarquía social, hasta antes desconocida. BBC

Doble vida

Un análisis del año pasado revela la forma en que los animales se comportan con los de su especie en circunstancias de enfermedad, discapacidad o muerte.

Detalla una situación ocurrida en 2006 y testimoniada por el experto Iain Douglas-Hamilton, de la organización Save the Elephants, con sede en Nairobi, Kenia.

Una elefanta matriarca moribunda había sido abandonada por su manada y estaba luchando por mantenerse de pie. La matriarca de otra manada se le acercó y en repetidas ocasiones usó sus colmillos para ayudarla a levantarse. Los investigadores lo describieron como un acto de compasión.

Fuente: La Hora

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