Loja: Cerro de Arcos, un lugar misterioso y lleno de encantos

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Enigmático y misterioso es el Cerro de Arcos, ubicado en la parroquia Manú del cantón Saraguro, en la provincia de Loja. En este lugar se siente un silencio profundo donde cada palabra hace eco en las montañas, a 3.500 metros sobre el nivel del mar.

Su nombre nace por las hermosas formaciones naturales de piedra o ruinas en formas de arcos. Sitio visitado por propios y extraños que son amantes del turismo ecológico que tiene una nueva alternativa a tan solo 5 horas de la ciudad de Loja.

Para llegar al cerro desde Loja hay turnos en transporte público hasta Manú, luego de esta parroquia se puede tomar un vehículo por una carretera angosta hasta la cordillera del barrio Sabadell.

En verano el carro llega hasta la cumbre, pero si el día está lluvioso es probable que no suba por la dificultad que ha y en el camino. Pero si toca caminar, el esfuerzo será recompensado con la hermosa vista que hay en el sector

En el cerro, el recorrido empieza por un amplio sendero que pasa por los arcos y los refugios en donde los turistas descansan. Luego se llega a la Cueva Sonora y a la Plaza de Piedra; de ahí se puede divisar un hermoso mirador y gran cantidad de peñas de formas vistosas, por ejemplo hay una inmensa que se parece a una tortuga, otra que la llaman Nariz del Elefante, El Sacerdote, entre otras, que tienen su nombre porque tienen parecido a algo y han sido bautizadas por los lugareños.

Pero no puede salir de este lugar sin visitar la Cueva del Diablo, otros arcos y más. Toda la belleza de este monumento natural se puede observar cuando el cielo está despejado y el clima es bueno. Por momento la neblina se despeja y regala hermosas vistas, por lo que se recomienda ir en tiempo de verano.

La mayoría de turistas observa fotos del lugar en Internet por lo que luego se animan a subir al sitio. Es el caso de Carlos Villavicencio, misionero, que miró unas gráficas y se animó a llegar al cerro que es poco promocionado. “Muchos no conocemos estos sitios que están casi escondidos en nuestro país, pero que finalmente resultan ser hermoso para visitar”, dice Villavicencio, que llegó junto con su amigo cuencano Freddy Delgado, quienes tenían planes visitar otros lugares de Ecuador, pero finalmente se decidieron por el Cerro de Arcos.

Para Delgado llegar a este sitio es una experiencia mágica, ya que se puede sentir el ambiente cargado de energías. Él considera que la conocida como plaza, que está en el centro de las montañas, sería un mapa geográfico que se remonta a 500 años a.C., cuando existía la cultura Preincaica. “Esta información que llevamos la pasaremos a algunos amigos arqueólogos para que hagan estudios del sector, ya que nosotros solo somos turistas de Cuenca, pero nos hemos quedado maravillado con lo que hermoso que observamos hoy. Un lugar que seguramente sirvió para rituales ancestrales”, cuenta Delgado.

La falta de guías turísticos es uno de los inconvenientes para los turistas. Por ello Herman Armijos, jefe político de Manú, pide que haya capacitación a los nativos para que se conviertan en guías y puedan llevar a los visitantes. “No hay guías turísticos, es una necesidad en Manú para que sean guías, ya que la neblina de 07:00 a 12:00 se encuentra despejada, pero en la tarde llueve, cae granizo y la neblina es espesa, por lo que los turistas suelen perderse si es que no conocen bien el lugar”, explica el jefe político.

Finalmente, Armijos comenta que ahora la parroquia cuenta con servicio de hotelería, restaurantes, Internet y transporte a los sitios turísticos, por lo que invita que conozcan el Cerro de Arcos con las precauciones debidas. Para quienes quieren dirigirse desde Cuenca, Saraguro está a solo 2 horas con 30 minutos en un vehículo público, que sale durante el día con rumbo a Loja.

Fuente: Telegrafo

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