Ribereños y comerciantes entran en disputa por la playa

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En el cantón Playas, a los múltiples conflictos que existen por el derecho de la propiedad de los predios, se suman los que hay entre los dueños de los terrenos ribereños y los servidores turísticos que tienen sus puestos de venta de comidas preparadas, alquiler de parasoles y prestación de servicios en la que desde el año pasado es un “Área Nacional de Recreación”.

La declaración de zona protegida, de un franja de 14 kilómetros (ver gráfico), entró en vigencia el 5 de septiembre de 2011, a través de un acuerdo expedido por la ministra del Ambiente, Marcela Aguinaga, publicado en el Registro Oficial 631 del 1 de febrero de 2012.

Según el decreto, esa área de Playas Villamil, de 2.478,12 hectáreas, es incorporada al Patrimonio Nacional de Áreas Protegidas delEstado porque incluye importantes ecosistemas, marino y costero, y porque existe una alta intervención humana que genera descargas de aguas negras y desechos sólidos que afectan eminentemente la calidad de este importante sitio para la recreación de los habitantes de la provincia.

Entre el 9 y 11 de octubre pasado, técnicos de la Subsecretaría de Gestión Marino y Costera (SGMC) y del Ministerio del Ambiente realizaron la delimitación de la zona con la colocación de 28 hitos que intentan evitar nuevos conflictos en el asentamiento ilegal de construcciones.

A través de un comunicado de prensa, la entidad informó que los procesos administrativos en contra de las construcciones que sobrepasan los límites del área de recreación continúan hasta establecer multas y sanciones.

Los operadores turísticos de la zona aseguraron que, a pesar de los hitos y de las denuncias que ellos han hecho al Municipio, al Ministerio del Ambiente y a la Defensoría del Pueblo, algunos ribereños continúan extendiéndose hacia la playa y, en algunos casos, han obstaculizado el libre acceso al área de recreación (ver fotografías).

“En las horas de alta marea no se puede caminar por la playa porque los cerramientos de las casas están al filo del mar”, relataron Esperanza Cruz y Mercedes Crespín, dirigentes de las asociaciones Edén y Playa Mar.

En la propuesta de división de la zona protegida, incluida en el plan de manejo, se establecen seis zonas y la más extensa es la de uso múltiple de mar y playa, que tiene 2.227,36 hectáreas. En gran parte de esa área hoy trabajan 30 agrupaciones de comerciantes, cada una con un promedio de 50 socios (1.500 en total), que integran la Unión de Asociaciones y Prestadores de Servicios Turísticos del cantón Playas.

posesión de operadores. Los comerciantes aseguraron que están preocupados porque extraoficialmente les han dicho que tendrán que salir de la zona en donde han trabajado por años, para ubicarse en paradores turísticos que construirá el municipio y que todavía no saben en qué parte quedarán.

“Solo hemos visto un parador turístico que están construyendo en el sector del Arenal”, sostuvo Bonifacio Crespín.

Según el dirigente, existe un grave conflicto entre ellos y los propietarios de terrenos ribereños ubicados desde el kilómetro 1 hasta el 6 de la vía a Data, porque están comprando al municipio los aluviones (excedentes de playa) y, como les molestan las cabañas de los servidores turísticos, las están destruyendo.

En algunos casos, los cerramientos se están levantando al filo del mar y, en otros, el espacio de retiro es demenos de los ocho metros que debe existir entre la propiedad y los límites de la más alta marea, tal como lo establece el Código de Procedimiento Civil.

Aunque han pedido la intervención del alcalde Michel Achi, la respuesta que obtuvieron es que esa área ya no es de responsabilidad municipal.

Según el artículo 69 de la Codificación de la Ley Forestal y de Conservación de Áreas Naturales y Vida Silvestre, es de competencia del Ministerio del Ambiente la planificación, manejo, desarrollo, administración, protección y control del patrimonio de áreas naturales del Estado.

Funcionarios de esa entidad estuvieron el feriado pasado en este sector de Playas e impidieron el parqueo de vehículos en la playa, lo que disgustó a los operadores turísticos.

Según ellos, no existe un proceso de socialización del plan de manejo del área protegida, por lo que están trabajando en constante zozobra. “No sabemos qué hacer ni cómo quedarán nuestras cabañas en esta temporada”, dijo Tomás Flores Gutiérrez, de la Asociación 15 de Julio, quien aún desconoce el significado de los hitos colocados el mes pasado.

“Nadie nos ha explicado a cuántos metros de esos hitos deben estar los cerramientos de los ribereños y si después de ellos pueden estar nuestras cabañas”, añadió.

El subsecretario de Gestión Marina y Costera, Nelson Zambrano, dijo a este Diario que los “prestadores de servicios turísticos asentados en el área protegida no saldrán del lugar, pero las actividades serán regularizadas y ordenadas.

Precisó que los hitos son la delimitación del área protegida y que fuera de ella, quien regula es el Municipio de Playas, para uso de suelo u otros fines.

Zambrano aseguró que, entre otros problemas relevantes, en el área protegida se ha detectado la ocupación de comerciantes y de viviendas que pretenden extender sus límites, mal manejo de los desechos sólidos, contaminación visual, descargas de aguas residuales y grises y conflictos entre los usuarios.

En cuanto al Plan de Manejo para el sector, el funcionario precisó que se terminó de elaborar y que está en la etapa de revisión del Ministerio de Ambiente. Durante su elaboración, dijo, se realizó la socialización con los ribereños y comerciantes, acogiendo sus observaciones y explicándoles la normativa que deben seguir para el cuidado del área protegida.

Fuente: Expreso

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